Empezamos con una pregunta de muchos docentes: si un estudiante puede entregar un trabajo perfecto escrito por una IA, ¿cómo sé qué aprendió? La respuesta fue el agente socrático: una conversación con cada estudiante, guiada por la rúbrica de su docente.
Al trabajar con colegios y universidades vimos que la pregunta era más grande. Las instituciones necesitaban decidir qué hacer con la IA en todo lo que hacen. Así nació el acompañamiento AI-native, y el círculo completo del aprendizaje.



